
"Los placeres violentos terminan en violencia, y tienen su triunfo en su propia muerte del mismo modo en que se consume el fuego y la polvora en un beso voraz"
--Romeo y Julieta, acto II, ecena III--
La verdad.
Edward: Bella mi vida era como una noche sin luna antes de encontrarte, muy oscura pero al menos habia estrellas puntos de luz y motivaciones... Y entonces tu cruzaste mi cielo como un meteoro. De pronto se encendio todo, todo estuvo lleno de brillantes y belleza. Cuando tu te fuiste, cuando le meteoro desaparecio por el horizonte, todo se volvio negro. No habia cambiado nada, pero mis ojos habian quedado segados por la luz. Ya no podia ver las estrellas, ya nada tenia sentido.
Queria creerle pero estaba describiendo mi vida sin el y no al reves.
- Tus ojos se te acostumbran - farfullé.
- Ese es justo el problema, no pueden.



